Jacinta Petra Mofuman Ava, paciente evacuada de Guinea Ecuatorial para tratar el queratocono que padece

Gracias a la Fundación Arruzafa, Jacinta Petra ha podido viajar junto a su madre hasta España y ser intervenida para tratar el queratocono que sufre, una patología degenerativa de la córnea que sobresale en forma de cono provocándole visión borrosa y sensibilidad a la luz


Desde su nacimiento, esta joven guineana Jacinta Petra Mofuman, sufre una enfermedad denominada queratocono, una patología degenerativa de la córnea que sobresale en forma de cono como consecuencia de la alteración de la proteína llamada colágeno. Esto le provoca visión borrosa y sensibilidad al resplandor y a la luz. “A partir de los 14, 15 años de edad es cuando la visión iba desapareciendo, llegando incluso a no poder leer, molestarme la luz solar o reconocer los rostros de las personas de mi alrededor por muy cerca que estuvieran”, comenta Jacinta Petra.

Tras ser evaluada por los cooperantes de la Fundación Arruzafa durante una de las expediciones a Guinea Ecuatorial, se estudió la posibilidad de evacuarla a España para someterse a un tratamiento más especializado.

“Allí en mi país no podían hacer nada por ella y decían que necesitaba ser evacuada para tratarse de su enfermedad”, explica su madre Amalia Nchama, quien, a su vez, muestra su agradecimiento al presidente de la FA, Juan Manuel Laborda, y a los profesionales del Hospital Arruzafa.

A través de la Organización Nacional de Ciegos de Guinea Ecuatorial (ONCIGE), que les facilita alojamiento en Córdoba, Jacinta y su madre pueden residir en la ciudad y someterse a los tratamientos pertinentes. De esta forma, el 25 de abril, se llevó a cabo la operación de trasplante de córnea en el ojo derecho realizada por el oftalmólogo de la Unidad de Segmento Anterior, Córnea y Cirugía Refractiva del Hospital Arruzafa, Antonio Cano, que destaca su notable mejoría tras la revisión. “Ha pasado de un menos uno por ciento al 50 por ciento en dos meses y medio cuando el margen de mejora es de un año”, reseña. Todavía queda la cirugía en el ojo izquierdo para completar el tratamiento.

Según el doctor Cano, su estancia en Córdoba se alargará hasta la primavera de 2025 para valorar la evolución de la paciente.

VALORACIÓN PERSONAL

A sus 18 años de edad, reconoce que cuando llegó a España “no veía nada, todo nublado” y que, gracias a la intervención “complicada y dolorosa”, ha ido recuperando “poco a poco” la visión. Según le han explicado los profesionales del HA, está avanzando “muy bien” ya que a la semana no sentía dolor en el ojo y prevén que, con el tiempo, “mejore mucho más”.

“Tenía fe en que iba a recuperar la vista. Gracias a Dios y a la FA se está dando, lo veo como una oportunidad más”, resalta . La intervención ha supuesto un cambio en su vida y le ha devuelto la capacidad para leer de nuevo y poder ver a sus seres queridos.

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