Tanzania IX, cientos de pacientes atendidos con muy diversas patologías y complejas intervenciones

La novena expedición al país africano contó con un equipo de nueve voluntarios comprometidos con la Fundación Arruzafa y la Misión Católica de Mangola Chini encargada de ayudar a los más necesitados


Un equipo de cooperantes de la Fundación Arruzafa viajó del 28 de noviembre hasta el 9 de diciembre de 2013 hasta Tanzania para cumplir con la novena expedición al país africano. De la mano de la Misión Católica de Mangola Chini, fundada y dirigida por los sacerdotes españoles Pepe y Miguel Ángel, los voluntarios desplazados llevaron a cabo los objetivos previstos para atender al mayor número de pacientes con sus diversas patologías y darles una solución. Según el presidente de la FA, Juan Manuel Laborda, “nuestra razón de ser es ver, que vean. Procuraremos”.

Durante los tres primeros días, los cooperantes se dividieron en dos grupos, unos que trabajaron en Simangiro, en la estepa masái y otros lo hicieron al sur de Mangola, a la orilla del lago Eyasi. El primer grupo atendió a 116 pacientes de los cuales, 102 eran nuevos y 14 revisiones, además de 13 que tuvieron que ser evacuados hasta Mangola para recibir cirugía. En cuanto al otro equipo, se completaron 450 historias.

De los cientos de pacientes atendidos destacaron varias intervenciones quirúrgicas muy diversas y complejas. En total se realizaron 57 cirugías que se estructuraron en 49 cataratas, una enucleación, un chalazion, una sutura corneal, tres vitrectomías, una extracción de cuerpo extraño y una catarata congénita.

Respecto a la entrega de gafas, se dieron 23 gafas recicladas, 140 premontadas, 86 de sol y 12 de graduación especial donadas por Óptica Jesús de Úbeda.

HISTORIAS PARA NO OLVIDAR

Entre tanto trabajo, las historias personales de los pacientes que visitaban la misión no dejaba indiferente a nadie. Desde el jefe masái Kardune que se acercaba diariamente a la consulta para agradecer a los cooperantes la labor que desarrollaban y su continuidad con los años. Pasando por el vecino de la aldea de Laghangareri, Kambarage, que perdió sus gafas de doce dioptrías y se fue muy contento con unas nuevas. A Neyesu, una niña de ocho años de Loongung, evacuada desde Simangiro para ser intervenida en Mangola, ciega, con cataratas en ambos ojos y pupila blanca. Fue operada del ojo derecho, con pocas expectativas de recuperación debido a la veterana ambliopía que sufría y que le impedía ver a esa edad. Tardó un poco en abrir el ojo operado pero luego no paró de sonreír.

Agradecidos a la Misión y a las instituciones, laboratorios y ópticas colaboradoras que, gracias a ellos, los voluntarios de FA pueden desempeñar esta actividad de cooperación oftalmológica y mejorar la calidad de vida de los locales de esa zona.

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